Ya hemos dicho adiós a la moda de la alimentación fast food, comida rápida, basura o como queramos llamarla, que durante unos años nos ha hecho sentir una sociedad moderna y dinámica, emulando a los famosos de las populares películas americanas.
Por fin hemos dado un giro de 180º, dando la bienvenida a la comida sana.
Ahora que todos nos preocupamos por llevar una vida y una alimentación sana y equilibrada, en todos los mercados Occidentales han irrumpido de manera masiva productos bióticos, probióticos, sin conservantes, sin colorantes, los cultivos ecológicos… en los anuncios, en los programas de televisión, en diarios y revistas especializadas y no especializadas, nos han creado la necesidad de consumirlos, y sin darnos cuenta se han introducido en nuestra dieta diaria, sin que apenas sepamos de que estamos hablando, nos dejamos llevar solo por la etiqueta bio = sano
Como todo cambio radical, a la misma velocidad que hemos adoptado una nueva forma de ver la alimentación, ha aparecido una nueva enfermedad; no hemos tardado mucho tiempo en oir hablar de la ORTOREXIA


La ortorexia se define como la obsesión patológica por consumir sólo comida con etiqueta bio:
A diferencia de otros transtornos de la alimentación que ya conocemos, como la anorexia en la que se contabiliza la cantidad de alimento que se ingiere, en la ortorexia, es la “calidad “ la preocupación enfermiza por consumir solo productos que sean “sanos”. Se olvida el placer de comer, solo importa la supuesta calidad de los productos

Los ortoréxicos se convierten en adictos a la comida “saludable” : orgánica, vegetal, sin conservantes, sin grasas, sin carnes, o sólo frutas, o sólo alimentos crudos.. por miedo a que les enfermen posibles antibióticos, hormonas, pesticidas, productos químicos ….

O es ecológico o es nocivo

y convierten así la alimentación en una monodieta, tremendamente perjudicial para su salud. Ya que dejan de consumir alimentos básicos e imprescindibles para nuestro organismo lo que les acarrea a corto plazo carencias nutricionales, que se traducirán en anemias, falta de energía, de vitaminas y oligoelementos, provocando depresiones, ansiedad, osteoporosis … si no se detecta y atiende a tiempo la patología
Inocentes víctimas de si mismos, y creyendo que lo están haciendo bien, se convierten Paradojicamente en enfermos por estar sanos.


3 Responses
  1. cloti Says:

    ¿Harán Nocilla light o leche condensada bio? Si hay hamburguesas de tofu ¿por qué no?
    ¡Cómo están las cabezas, Manolo!
    Bsss
    Cloti


  2. Buena reflexión, Maithe. Además yo creo que algunos de esos alimentos con la etiqueta bio... no son de fíar. Habría que saber de verdad el origen y el proceso que han llevado en la elaboración. Las personas "ortoréxicas" además, tienen problemas de socialización, para poder comer ese tipo de alimentos exclusivamente, tienen que seleccionar y renunciar a veces a comidas, cenas... En fin, lo que se pierden!
    Besicos.


  3. Fata Morgana Says:

    Yo sólo me atengo a los datos: hace cien años todo era bio y la esperanza de vida era bastante más baja que ahora. Antes te mataba una tuberculosis y ahora te matan otras cosas... No somos inmortales, por mucho que queramos. Más que lo supuestamente "bio", lo que debería ser preocupante es el tipo de agricultura intensiva encaminada a sobrealimentar a los países ricos mientas que en los pobres se mueren de hambre, en mi opinión. Nada es bueno llevado a su extremo. Ahora ya se está hablando de tanorexia para referirse a los obsesionados por estar morenos.
    Ah, y ten por seguro que todos estos ortoréxicos se meten bótox y veneno de serpiente, jajaja.