Estos deliciosos bollitos los vi en el blog de Cristina Kanela y Limón me llamaron tanto la atención y ella los explica tan tan tan bien, que me atreví a hacerlos por primera vez un día que tenía invitados. Los preparé la noche anterior, pero estos, los invitados no llegaron a comerlos, porque probando probando, mi maridín y yo casi nos los acabamos .... de verdad. Ja ja, no podíamos parar. Por suerte nos quedaron dos, y me sirvieron para darme cuenta que están exquisitos recién hechos, pero aunque no están mal, y pueden comerse, al día siguiente y recalentados ya no es lo mismo.
Fuí buena y al día siguiente por la tarde preparé más, para que mis amigos tuviesen sus bollitos recién hechos a la hora de cenar.
25g de leche en polvo
60g de azúcar
1/2 cucharadita de sal
1 huevo
un sobre de levadura seca
40g de mantequilla a temperatura ambiente (el último día puse mantequilla vegetal)

Fuí buena y al día siguiente por la tarde preparé más, para que mis amigos tuviesen sus bollitos recién hechos a la hora de cenar.
Pocos días después tuvimos otro fin de semana de visitas, y otra cena informal, y yo de nuevo encaprichada queriendo hacer los bollitos de jamón y queso que tanto habían gustado, pero se me planteaba el problema, de que estaríamos fuera todo el día y yo quería hacerlos para tomar por la noche, y la experiencia me decía que no podía hacerlos el día de antes ..... ¿Y que hice?
Lo único que se me ocurrió, y lo mejor que se me podía haber ocurrido pedirle AYUDA a Cristina; es genial esta mujer, no solo cocina y fotografía de maravilla, es que tiene soluciones "casi" para todo.
Me propuso que probara hacer el levado dentro de la nevera. Es decir yo hice la masa por la noche y la dejé levar en la nevera, así se retrasó el proceso; al día siguiente por la mañana dí forma a los bollitos y los dejé preparados con el papel y todo, listos para meter en el horno, pero dentro de la nevera. La idea resultó: 1 hora antes de la cena estaban perfectos para hornearlos. Otra vez muchas gracias Cristina. Yo pude darme el capricho de servir los bollitos para la cena y de pasearme todo el día con mi familia, fué fantástico poder hacer las dos cosas, cuando en principio pintaba complicado.
Ahora vamos con los ingredientes y el paso a paso.
Para hacer estos bollitos necesitamos salen unas 12 unidades
350g de harina de fuerza
120ml de agua25g de leche en polvo
60g de azúcar
1/2 cucharadita de sal
1 huevo
un sobre de levadura seca
40g de mantequilla a temperatura ambiente (el último día puse mantequilla vegetal)
Queso en lonchas
jamón dulce o pavo
queso rallado
cápsulas de magdalenas de papel y moldes de silicona o flaneras de aluminio.
Con la panificadora
Introducir en la cubeta de la panificadora todos los ingredientes menos la mantequilla. Primero líquidos y luego los sólidos. Programa masa que tiene una duración de 15 minutos pasado este tiempo, añadir la mantequilla y programar de nuevo otros 15 minutos de amasado.
El resultado es una bola muy homogenea, elástica y brillante, que dejaremos levar a temperatura ambiente dentro de un recipiente alto untado con un poco de aceite, hasta que doble su volumen ó dentro de la nevera durante toda la noche. Como os he contado antes, así retrasamos el proceso de fermentación y podemos prepararlos con anterioridad.
La masa que veis en foto siguiente a punto de rebosar del bol, es del día que la dejé en la nevera, el aspecto de la masa era fantástico.
Ahora formaremos los bollitos tomando pequeñas porciones iguales de masa y estirándolas con un rodillo dándole la forma más cuadrada posible para que nos coincida con las lonchas de jamón y queso

Las enrollamos sobre si mismas y con un cuchillo bien afilado, para que no nos desgarre la masa, les damos tres cortes sin llegar al final
Ahora las giramos uniendo las tres partes y los introducimos dentro de la cápsula de magdalenas y esta dentro de moldes de silicona o de los de flan de aluminio, de lo que se trata es de que y leven hacía arriba y no a lo ancho y que no pierdan la forma.
Dejamos levar de nuevo a temperatura ambiente hasta que doblen su tamaño, o dentro de la nevera hasta el momento de hornearlos. yo los pinté con un pincel de cocina mojado en un poquito de aceite de oliva y los espolvoreé con el queso rallado. Con el horno precalentado cocerlos a 180º hasta que los veamos dorados.
Sea cual sea el proceso de levado que sigamos, solo dependerá de la planificación del tiempo que hagamos, hacerlos no es complicado, pero si muy entretenido en cuanto a cantidad de tiempo que necesitamos
Pero os aseguro que el resultado compensa con creces el tiempo empleado.
Son sabrosos, tiernos y ...
¡¡¡quedan preciosos!!!!