Whole Kitchen
 en su Propuesta Dulce para el mes de octubre nos invita a preparar un bollo clásico francés:

EL BRIOCHE
El brioche es un tipo de dulce de  origen francés ligero pero sabroso, típico de la región de la Alsacia y hecho a base de una pasta con huevos, levadura, leche, mantequilla y azúcar. 
Mi receta es algo diferente a la original;   como dice Gastronomía & Cia  las recetas tradicionales  acaban variando, añadiéndose unos ingredientes, y quitando otros .... Yo he adoptado su receta, de brioche sin huevo.  Y puedo deciros que la única diferencia que he notado ha sido el color de la miga por dentro, el huevo les da ese característico colorcito amarillo, y el interior de estos es  blanco;  pero igual de esponjosos, de delicado sabor  dulce y sobre todo conservan el delicioso olor  a brioche.


Ingredientes (10-12 unidades)
500 gramos de harina de fuerza,
300 gramos de leche (en la receta original la cantidad de leche es 250 gramos )*en la elaboración os doy la explicación.
50 gramos de mantequilla,
80 gramos de azúcar, (yo he puesto fructosa)
30 gramos de levadura fresca,
1 cucharadita de sal,
2 cucharadas de agua de azahar
1 huevo para pintar

Elaboración EN PANIFICADORA:
Ahora si que puedo afirmar que cuando amasamos con la panificadora es muy probable que tengamos que aumentar la cantidad de líquido que nos indica la receta, si esta es  para elaboración manual o con thermomix.
Ya me ha pasado en alguna ocasión, tener que repetir alguna masa añadiendo líquido, comprobando así,  que entonces si, las cantidades eran perfectas. En esta ocasión, he podido arreglarlo a la primera, porque la receta me avisaba de que la masa debía quedar  pegajosa. Con los 250 gramos de leche quedaba una masa seca, así que la cantidad perfecta para esta cantidad de masa de  brioches hechos en panificadora es de 300 gramos de leche.
Aclaradas las cantidades vamos a empezar a hacer los brioches
Diluimos la levadura en un poco de leche tibia o a temperatura ambiente.
Introducimos los ingredientes en la panificadora por este orden: primero líquidos, la sal, azúcar, la mantequilla blanda y la harina tamizada.
Programa masa.
Cuando esté formada la bola, la retiramos de la cubeta con las manos enharinadas, porque la masa debe resultar pegajosa.  La dejamos reposar tapada durante 1 hora en un bol ligeramente engrasado con aceite o mantequilla. Tener en cuenta para el tamaño del bol, que aumenta muchísimo el volumen
Pasado este tiempo vamos  formando  los bollitos y colocándolos en la bandeja del horno que habremos cubierto con papel de horno.  Volverán a aumentar de tamaño, así que no los colocaremos demasiado juntos.
Dejamos reposar entre 45 minutos y 1 hora antes de pintarlos con huevo batido, e introducirlos en el horno previamente calentado a 180º arriba y abajo.
En 12-14 minutos, nuestros bollos tendrán un bonito color dorado,  y de nuevo habrán aumentado el tamaño, volviéndose gorditos y esponjosos  y desprenderán un delicioso olor a brioche que inundará toda la cocina.

 Tienen un puntito  justo de dulce, que los hace perfectos tanto para comer solos, o con relleno dulce o salados ... la única pega  es que enganchan, y no duran nada. Cuando me di cuenta ya solo quedaba uno y yo me había quedado con ganas de más, así que si quereis probarlos, teneis que esperaros a que vuelva a repetir.  O animaros a  probar la receta, os aseguro que os van a encantar.
Que ilusión me hizo ver que La propuesta de Memories d´una cuinera  para el mes de Octubre era  el

ARROZ CON LECHE

yo ya tengo publicada una receta, pero variarla un poquito ha sido  la excusa perfecta para volver a hacerlo!! a veces me cuesta un poco, porque en casa solo me gusta a mi, así que suele pasar mucho tiempo sin que me prepare uno de mis postres favoritos.

He consultado y copiado muchas preparaciones de arroz con leche, riquísimas no cabe duda, pero siempre acabo siendo fiel a mi viejo librito de los mejores postres de Maicena. De el salieron mis primeros postres, y abrirlo y colocarlo a mi lado en la cocina, con sus dibujitos y las explicaciones en viñetas me trae muy buenos recuerdos ....




Ingredientes:
100 gramos de arroz
90 gramos de azucar
3/4 litros de leche
1 cucharita de Maizena (harina de maiz)
la piel de una naranja
1 pizca de sal
canela en rama

Se lava el arroz bajo el chorro de agua fria
Y se pone a hervir en agua durante dos minutos, se retira del fuego y se escurre por completo
Entretanto en un cazo a parte ponemos la leche, el azucar, la sal y la piel de la naranja, lo llevamos a ebullición.
Añadir el arroz
Dejarlo hervir suavemente durante 40 minutos.
A mitad de la cocción retiramos la piel de naranja.
El secreto para que el arroz nos quede cremoso es añadir una cucharadita de Maizena disuelta en un poco de leche fria antes de retirarlo del fuego.
Lo servimos en fuentes individuales espolvoreándo con azúcar en grano por encima y caramelizando con el soplete de cocina.

Y así de enterito y cremoso queda este arroz con leche
Irresistible
Y todo para mi sola ......


Whole kitchen en su Propuesta Salada para el mes de octubre nos invita a preparar un clásico de la cocina húngara:

Gulash





INGREDIENTES:
400 g. de carne de vaca o ternera para guisar (yo he puesto carne de ternera).

200 g. de cebollas.
1 cucharada  de aceite.
1 diente de ajo.
1/2  cucharadita de semillas de alcaravea.
1/2 cucharada  de pimentón picante dulce.
1/2  cucharada  de harina.
200 g. de tomates pelados. Yo los he puesto de lata
150 ml de caldo
Sal y pimienta (mejor negra y recién molida).
2 cucharadas de nata agria

ELABORACIÓN:
Cortar la carne a tacos y retirando el exceso de grasa.  Secarlos bien con papel de cocina.
Pelar y cortar la cebolla en rodajas.
Mientras calentamos la cucharada de aceite  en una cazuela cortamos la cebolla , cuando el aceite esté bien caliente ponemos la carne y la doramos por todos los lados. Retiramos y reservamos.
Bajamos el fuego,  y doramos las cebollas, a fuego lento, removiéndolas de vez en cuando para que no se peguen.
La receta decía: Pelar el ajo y picarlo.  Yo lo he puesto entero para poder retirarlo antes de servir. En un mortero machacar las semillas de  alcaravea y añadirlas a las cebollas.
Retirar la cazuela del fuego e incorporar el pimenton y la harina, removiendo bien, para que se integren bien con el resto de los ingredientes antes de volver  la cazuela al fuego unos minutos en los que no dejaremos de remover, para evitar que se queme.
Añadir  los tomates con el líquido y salpimentar; mezclar bien y llevar a ebullición. Añadir la carne a la cazuela, tapar y cocinar unas dos horas a fuego muy lento. Rectificar de sal si fuese necesario, y una vez retirado del fuego añadir la nata agria.
Servir inmediatamente.

Aunque lo conocía, yo no había probado nunca el gulash; y viendo que la elaboración no es diferente a la mayoría de nuestros guisos de carne tradicionales, quise elaborarla con los ingredientes y los pasos tal y como lo indicaba la receta propuesta por Whole Kitchen  para poder apreciar bien las diferencia.
Aunque fué muy difícil, pude hacerme con semillas de alcaravea, pero no conseguí encontrar la nata agria.  El resultado ha sido satisfactorio, la carne muy tierna y la salsa con un sabor distinto, supongo que a la alcaravea, que me ha gustado mucho. Desde luego, esta especia, se queda en mi cocina, y repetiré el guiso, con mis variaciones, claro. La duda que me queda, es si la próxima vez le llamaré gulash o guiso de ternera .... a mi manera ....
Una de las cosas que más me gusta de ir de visita a vuestras cocinas, es que casi siempre me encuentro alguna sorpresa.  Algunas de ellas me dejan maravillada; como la mermelada de pimientos que vi en el blog de Claudia ,porque es absolutamente deliciosa, y porque de no haberla publicado ella, no se me habría ocurrido preparar una mermelada con los pimientos asados

 Yo puse exactamente las mismas cantidades, a excepción del azúcar, porque utilicé fructosa en   menor cantidad. Y  la preparé en el programa mermeladas de la panificadora en lugar de hacerla con el método tradicional.

Ingredientes: 
1,100 Kg. de pimientos rojos de asar crudos.
Una vez asados, sin piel ni semillas nos quedan aprox 400 grs de pimientos limpios.
100 grs. de fructosa  (150  de azucar)
100 cc. de vinagre  balsámico

Elaboración: 
Asamos los pimientos en el horno (yo lo hice en el horno turbo)
los limpiamos quitando toda la piel y las semillas.
cortamos los pimientos en tiras, y los ponemos en la cubeta de la panificadora con el resto de los ingredientes en el programa de la mermelada.
En este programa la textura resultó perfecta, solo faltaba triturarla con la batidora  y probar que tal estaba

Riquísima

Casi no pude esperar ni a que terminara de enfriarse para empezar a preparar unas tartaletas de hojaldre con queso de cabra y la mermelada de pimientos como nos proponía Claudia.
Que acertada la combinación de texturas y sabores.  
Os dejo una foto y las ganas de probarla, porque la preparación  os la cuento en la próxima entrada .... 
En nuestra visita a Morella, descubrí las judias "Roget" (rojizas); es fácil saber que se llaman  por su atractivo color rojizo.

Siempre he pensado que cuando nos encontramos en la cocina con algún producto excepcional, y además cuenta con una compañía de lujo, nos sobra todo lo demás. Así que sin complicaciones  aquí teneis este 

Milhojas de roget  y jamón ibérico.

Como podeis ver en la foto, una vez cocinadas pierden el color roget, pero por su sabor y textura se distinguen con  los ojos cerrados; son más suaves al gusto, y con una textura más entera.

Para hacer este plato hervimos las judias en agua con sal (en la olla GMp 8 minutos)
Las escurrimos y las dejamos entibiar unos minutos. Mientras, en una sartén con unas cucharadas de aceite de oliva ponemos un puñadito de hierbas aromáticas, romero, tomillo, laurel, unos granos de pimienta ... cuando empiezan a desprender olor, las retiramos y salteamos las judias. (no despistarse en este punto, porque si nos pasamos, en lugar de un agradable sabor a campo, tendremos un desagradable sabor amargo)
Para emplatar y formar el milhojas colocamos un molde cuadrado en el plato y vamos intercalando capas de judias con el jamón ibérico cortado muy fino.  Por último aderezamos con un hilito de aceite de oliva y unas gotas de vinagre de módena.
 Así de rico, y así de fácil
A disfrutar ......
Este fin de semana, nuestra ruta en moto del Domingo nos llevó hasta
 Morella
 una  población situada al Norte de Castellón en la comarca dels Ports que  se encuentra ubicada en un cerro a casi mil metros de altura. 


El interior de sus murallas encierra muchísimos atractivos;  para que os hagais una pequeña idea os dejo unas fotografías tomadas este fin de semana
Un recorrido por la calle principal llena de comercios que nos ofrecen productos típicos de la gastronomía de la comarca  Quesos, embutidos como la cecina de vaca, trufas, miel, aceite de oliva, pasteles de calabaza, pasteles de requesón, los flaons ....
y de la artesanía de la comarca. encontramos  las famosas mantas morellanas ....

Desde aquí podemos ver parte de la  muralla centenaria que rodea Morella, y que convierte a esta población medieval  en una auténtica Villa-Fortaleza

un agradable paseo por sus callejuelas empedradas y rincones llenos de encanto en los que apetece detenerse a hacer unas fotografías
Restos del convento de San Francisco
La iglesia de Santa Maria
 .... hay tanto que ver, que prometimos volver a  continuar la  visita. Fué una lástima que la falta de tiempo  nos impidiera subir a visitar el castillo. Y terminamos nuestro paseo recorriendo  el mercado semanal de frutas y verduras situado bajo los pórticos de la calle principal
Pero no nos marchamos sin antes disfrutar de una excelente comida en uno de los mejores restaurants de Morella.   Daluan Tomamos un menú degustación que empezó con  una variedad de aceites y distintas sales y un riquísimo pan de horno, crujiente y de tierna miga.
Le siguieron unos entrantes: 
carpaccio de trufas,
milhojas de foie salmón y mango
quesos de cabra con crujiente de pipas y vinagreta de miel


Trio de croquetas, de morcilla, de espinacas y la croqueta morellana
crujiente de jamón sobre huevos y  patatas confitadas en aceite de oliva
un lomo de bacalao con cebollas confitadas
un plato de carne: crujiente de manitas de cerdo con parmentier de patatas y salsa de morcilla
y los postres
sorbete de limón con sopa de te de roca
helado de vino tinto con grosellas
y coulan de chocolate
en Daluan estaban esperando la llegada de las setas para ofrecer a sus clientes el menú degustación de la temporada de otoño.
Nosotros no tarderemos en volver, y vosotros si teneis la oportunidad no dejeis de visitar Morella os va a encantar

Whole kitchen en su Propuesta Salada para el mes de septiembre nos invita a preparar un clásico de la cocina italiana, la Pizza 





Aquí os dejo una receta de pizza muy sencilla y que siempre resulta riquisima. Es del blog directo al paladar
Ingredientes para 2 pizzas medianas o una grande

200 gr. agua,
300 gr. harina (mejor si es harina de fuerza), yo utilizo la de Mercadona
½ cucharadita de sal,
1 sobre de levadura seca de panadería (ó 20 gr. levadura fresca), Yo utilizo la seca
15 gr. aceite de oliva virgen extra,
algo más de harina para trabajar la masa

Yo he introducido todos los ingredientes en la panificadora, en primer lugar los líquidos, y luego sólidos. Programa masa.
El resultado una vez finalizado el programa es una masa lisa y elástica, que he dejado fermentar dentro de la cubeta de la máquina durante 30 minutos. Pero también podemos dejarla fermentar dentro de un recipiente untado con la algo de aceite o mantequilla, colocándolo en un lugar cálido y bien cubierto con un trapo limpio.
Transcurrido este tiempo, nuestra bola de masa, debe haber doblado como mínimo su volumen.
Si hace frio y no ha subido lo suficiente, la dejaremos un rato más.
Enharinamos la superficie de trabajo, y colocamos encima la masa, aplastándola con cuidado antes de empezar a estirarla para sacar el aire que haya podido quedar atrapado en la masa.

El siguiente paso es el estirado de la masa.

Con la cantidad que tenemos podemos hacer dos pizzas medianas o una grande. Si preferimos dos pizzas, dividiremos la masa en dos partes iguales.
Estirando con suavidad, o amasando con el rodillo, vamos a darle a nuestra pizza la forma y grosor que queramos hasta un máximo de tres o cuatro milímetros; eso dependerá de nuestro gusto y del resultado final que queramos. Si las hacemos finas, serán más crujientes, si le damos grosor a la masa nos quedarán más esponjosas.
El tiempo y la temperatura también influirán en que la pizza tenga al final una textura distinta. Si las queremos crujientes, las dejemos reposar unos cuantos minutos antes de cubrir con los ingredientes, las hornearemos unos 10 minutos con el horno a temperatura muy alta (280-290º)

Si preferimos que sean más esponjosas, el tiempo de reposo en la bandeja antes de pasar a cubrir con el resto los ingredientes será de unos 35 a 40 minutos. Aumentaremos el tiempo de horneado a 20 minutos, y pondremos el horno a menos temperatura máximo unos 220º.
Es importante precalentar el horno a la temperatura a las que vayamos a cocer las pizza
Finalizado el tiempo de reposo cubrimos con el resto de los ingredientes y horneamos.

Si vuestro horno es de esos que os deja la pizza con aspecto de estar algo cruda, a pesar de estar la masa bien cocida, podeis utilizar el truki de añadir una pizca de azucar a los ingredientes al empezar a formar la bola. Funciona, y al salir del horno, la pizza tendrá un colorcito dorado excelente.
Si nos sobra masa, podemos congelarla con los discos ya formados, para ello los llevaremos al horno caliente unos diez minutos por cada lado; la dejamos enfriar y la guardamos en el congelador. Así en cualquier momento podemos disfrutar de una excelente pizza casera

*Tengo que deciros que esta foto corresponde a una pizza anterior. Mi ordenador se ha estropeado y he subido la entrada desde mi telefono móvil, y no se, si os podeis hacer una idea, de lo difícil que ha resultado. Si en este momento me estais leyendo, es todo un triunfo, y prometo actualizar la entrada con las fotos que corresponden lo antes que me sea posible ........
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