Whole kitchen en su Propuesta Salada para el mes de septiembre nos invita a preparar un clásico de la cocina italiana, la Pizza 





Aquí os dejo una receta de pizza muy sencilla y que siempre resulta riquisima. Es del blog directo al paladar
Ingredientes para 2 pizzas medianas o una grande

200 gr. agua,
300 gr. harina (mejor si es harina de fuerza), yo utilizo la de Mercadona
½ cucharadita de sal,
1 sobre de levadura seca de panadería (ó 20 gr. levadura fresca), Yo utilizo la seca
15 gr. aceite de oliva virgen extra,
algo más de harina para trabajar la masa

Yo he introducido todos los ingredientes en la panificadora, en primer lugar los líquidos, y luego sólidos. Programa masa.
El resultado una vez finalizado el programa es una masa lisa y elástica, que he dejado fermentar dentro de la cubeta de la máquina durante 30 minutos. Pero también podemos dejarla fermentar dentro de un recipiente untado con la algo de aceite o mantequilla, colocándolo en un lugar cálido y bien cubierto con un trapo limpio.
Transcurrido este tiempo, nuestra bola de masa, debe haber doblado como mínimo su volumen.
Si hace frio y no ha subido lo suficiente, la dejaremos un rato más.
Enharinamos la superficie de trabajo, y colocamos encima la masa, aplastándola con cuidado antes de empezar a estirarla para sacar el aire que haya podido quedar atrapado en la masa.

El siguiente paso es el estirado de la masa.

Con la cantidad que tenemos podemos hacer dos pizzas medianas o una grande. Si preferimos dos pizzas, dividiremos la masa en dos partes iguales.
Estirando con suavidad, o amasando con el rodillo, vamos a darle a nuestra pizza la forma y grosor que queramos hasta un máximo de tres o cuatro milímetros; eso dependerá de nuestro gusto y del resultado final que queramos. Si las hacemos finas, serán más crujientes, si le damos grosor a la masa nos quedarán más esponjosas.
El tiempo y la temperatura también influirán en que la pizza tenga al final una textura distinta. Si las queremos crujientes, las dejemos reposar unos cuantos minutos antes de cubrir con los ingredientes, las hornearemos unos 10 minutos con el horno a temperatura muy alta (280-290º)

Si preferimos que sean más esponjosas, el tiempo de reposo en la bandeja antes de pasar a cubrir con el resto los ingredientes será de unos 35 a 40 minutos. Aumentaremos el tiempo de horneado a 20 minutos, y pondremos el horno a menos temperatura máximo unos 220º.
Es importante precalentar el horno a la temperatura a las que vayamos a cocer las pizza
Finalizado el tiempo de reposo cubrimos con el resto de los ingredientes y horneamos.

Si vuestro horno es de esos que os deja la pizza con aspecto de estar algo cruda, a pesar de estar la masa bien cocida, podeis utilizar el truki de añadir una pizca de azucar a los ingredientes al empezar a formar la bola. Funciona, y al salir del horno, la pizza tendrá un colorcito dorado excelente.
Si nos sobra masa, podemos congelarla con los discos ya formados, para ello los llevaremos al horno caliente unos diez minutos por cada lado; la dejamos enfriar y la guardamos en el congelador. Así en cualquier momento podemos disfrutar de una excelente pizza casera

*Tengo que deciros que esta foto corresponde a una pizza anterior. Mi ordenador se ha estropeado y he subido la entrada desde mi telefono móvil, y no se, si os podeis hacer una idea, de lo difícil que ha resultado. Si en este momento me estais leyendo, es todo un triunfo, y prometo actualizar la entrada con las fotos que corresponden lo antes que me sea posible ........